Santo Domingo.– La incidencia de una activa vaguada mantiene en alerta a gran parte de la República Dominicana, con un saldo preliminar de más de 30,500 personas desplazadas y unas 6,100 viviendas afectadas, según el más reciente informe del Centro de Operaciones de Emergencias. Las autoridades han declarado seis provincias en alerta amarilla y 18 en verde, ante el riesgo de inundaciones, deslizamientos de tierra y crecidas repentinas de ríos y cañadas.
El impacto en el suministro de agua potable es significativo. El Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados reportó 38 acueductos fuera de servicio, afectando a más de 544 mil usuarios, mientras que la Corporación de Acueductos y Alcantarillado de Santo Domingo informó fallas en dos sistemas clave que dejan sin agua a más de 400 mil personas adicionales. En total, cerca de un millón de ciudadanos enfrentan interrupciones en el servicio, agravadas por la turbidez del agua y daños eléctricos en las infraestructuras.
De acuerdo con los organismos meteorológicos como el Instituto Dominicano de Meteorología y el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, las condiciones seguirán siendo favorables para aguaceros moderados a fuertes, acompañados de tormentas eléctricas y ráfagas de viento en gran parte del territorio nacional. Provincias como La Vega, Duarte y La Romana han reportado inundaciones urbanas y comunidades incomunicadas, aunque sin víctimas mortales hasta el momento.
Ante este escenario, el presidente Luis Abinader encabezó una reunión de emergencia con el COE y demás instituciones, declarando al gobierno en sesión permanente. Organismos como la Defensa Civil y la Cruz Roja Dominicana mantienen operativos activos, incluyendo evacuaciones preventivas, monitoreo de zonas vulnerables y asistencia humanitaria. Las autoridades reiteraron el llamado a la población a evitar cruzar ríos crecidos, abstenerse de usar balnearios y seguir estrictamente las orientaciones oficiales.
